la casa
Forcall, cuyo casco urbano conserva la impronta de su pasado en calles y monumentos, debe su nombre a su asentamiento sobre la "horca" que forman al unirse los ríos Cantavieja y Caldés al Bergantes.
La plaza mayor, con sus más de 3000 m² es el recinto más característico del municipio. A ella se asoman originales portales del siglo XVI y un buen número de interesantes edificios entre los que destaca el Ayuntamiento, del siglo XVII y que en su fachada luce una gran escalera de doble acceso, mientras que en los bajos se halla la capilla de San Miguel. Por otra parte, cierra la plaza el palacio de los Osset-Miró, con grandes aleros de estilo aragonés. |